Noticias y Eventos

 

 

 

DIABETES: UN PROBLEMA DE SALUD PUBLICA

Las enfermedades crónicas constituyen una verdadera epidemia, no solo en los países desarrollados, sino también en aquellos que avanzan al desarrollo como nuestro Perú. Entre ellas ocupan un importante lugar las enfermedades renales crónicas. Los tratamientos que se aplican y sus elevados costos son preocupantes, asimismo lo son el gran número de pacientes incluidos en los programas de diálisis y trasplante renal. La Insuficiencia Renal Crónica (IRC) o también conocida como Enfermedad Renal Crónica (ERC), deviene de la etapa clínica final de las enfermedades renales primarias o secundarias, cuya característica fundamental es el déficit lento, progresivo, difuso, bilateral y casi siempre irreversible de la función del riñón.

La mayor parte de los diabéticos, con más de 10 años de evolución de la enfermedad, presentan signos renales que constituyen la expresión de las lesiones anatómicas siempre constantes. Desde la introducción de la insulinoterapia y las amplias investigaciones realizadas en el campo de la alteración metabólica han permitido la prolongación de la vida de los pacientes diabéticos y, con ello, el desarrollo natural de esta enfermedad, en la cual se destaca una variante de afección glomerular, conocida como nefropatía diabética. Esta es una de las complicaciones más temidas de la diabetes mellitus y causa la insuficiencia renal crónica terminal (IRC-T).

En los Estados Unidos, la NEFROPATIA DIABETICA es el origen más común de las IRC-T y representa 35 % de los pacientes atendidos en el programa dialítico anual, con una tendencia a incrementar cada año, lo que hace presumir que pronto representará 50 %. En Perú, también se ha observado un incremento progresivo de los afectados con IRCT; estos son aceptados en los programas de diálisis y trasplante renal y ya se asume que es la primera causa de enfermedad renal en diálisis. Actualmente en el Perú existen casi 9,000 pacientes en programa de diálisis, con una propensión al incrementarse, estando estimado que para el 2015 unos 12,000 pacientes. La nefropatía diabética raramente aparece antes de los 10 años del inicio de la diabetes mellitus, aunque en algunos casos puede presentarse antes de ese tiempo e, incluso, suceder lo contrario y detectarse microalbuminuria ocasionalmente en pacientes con más de 12 años de evolución de la enfermedad.

El daño renal se manifiesta clínicamente, en su fase temprana, por proteinuria y, una vez presente esta, su evolución clínica es progresivo. A las manifestaciones aisladas de ambas enfermedades (diabetes mellitus e IRC) se le adiciona la probabilidad que tiene toda persona diabética, con más de 10 años de serlo, de presentar proteinuria en la orina y luego mostrar un cuadro de IRC. Se observa que, según las estadísticas de los hospitales donde son atendidos estos pacientes, el número de los afectados con estas 2 enfermedades asociadas aumenta y, por tanto, se incrementa la cifra en los planes de diálisis y transplante renal, por lo tanto es imprescindible fomentar en nuestro país políticas de prevención, para reducir estas tasas alarmantes que afectrán a nuestra población futura.

Dr. Pérez Pozo